
La falta de nutrientes y micronutrientes esenciales -vitaminas y/o minerales- pueden poner en riesgo a su mascota de tener enfermedades por deficiencias nutritivas.
Las necesidades nutricionales de los perros y gatos no son las mismas que la de las personas. Los restos de comida que se administran al animal no aportan una nutrición equilibrada, pudiendo ser riesgosos para la salud de su mascota.
Alergia alimentaria
Con una alimentación completa y equilibrada no son necesarios los suplementos vitamínicos o minerales, que incluso pueden ser perjudiciales para la salud. Solo el veterinario es el encargado de recetar estos suplementos. (como en casos geriátricos, lactancia, etc.). Debe procurarse, por tanto, no utilizar restos de comidas para corregir los desequilibrios nutricionales de una dieta pobre.
Deben suspenderse las comidas extras si el animal presenta aumento de peso, trastornos gastrointestinales, o síntomas de desequilibrio nutricional. Se debe vigilar la aparición de cambios en el comportamiento, tales como pedir durante las comidas y robarlas.
De igual manera, ha de observarse si su mascota, aunque sea ocasionalmente, caiga en la coprofagia, que implica la ingestión de heces, propias o ajenas. El perro no encuentra contrariedad por esta conducta, pues la coprofagia es considerada como un comportamiento natural en el perro. No obstante, puede ser indicativo de un déficit nutricional. Es importante saber que contenido de la materia fecal no es todo desechos; hay también una importante cantidad de nutrientes residuales de la fermentación del intestino grueso, ricos en enzimas y elementos semi-digeridos que aprovecha el perro y complementan su alimentación.
Alergia a ciertos alimentos
La alergia alimentaria o hipersensibilidad al alimento, es una reacción inmunológicamente mediada y adversa al alimento ingerido. Los alergenos (sustancias que desencadenas la alergia) de los alimentos son casi exclusivamente proteínas. Todas las proteínas de la dieta son potencialmente alergénicas porque el sistema inmunológico las reconoce como extrañas en los animales sensibles a este tipo de alergia. Las alergias alimentarias responden aproximadamente al 10% de todo las alergias vistas en perros y gatos.
Hay que diferenciar entre alergia e intolerancia: las alergias se manifiestan con prurito (picazón) y la intolerancia alimentaria produce diarrea o vómitos y no dan una respuesta alérgica típica.
Estudios han demostrado que ciertos alimentos pueden ser predisponentes a fenómenos alérgicos. Los más comunes son:
| En Perros | Lácteos, pollo, soja, carnes, trigo, huevos y maíz. |
| En Gatos | Pescado, carne, y productos lácteos |
El manejo nutricional de la hipersensibilidad al alimento significa identificar y evitar administrar el alimento que contiene la proteína capaz de desencadenar la reacción alérgica. Una vez confirmado el diagnóstico por el profesional de alergia por alimentos, se debe recurrir a un alimento balanceado premium específico, que es la alimentación sana que libera a su mascota de riesgos.








